Elegir entre gasolina o diésel es una de las decisiones más comunes y relevantes a la hora de comprar un vehículo. Sin embargo, las nuevas normativas medioambientales, el desarrollo de tecnologías más limpias y la aparición de alternativas como los biocombustibles o los eléctricos han cambiado este debate.
Hoy, la elección ya no depende solo del precio por litro o del consumo, sino también del impacto ambiental, la eficiencia energética y el uso que se hace del vehículo. En este artículo te explicamos las principales diferencias entre gasolina y diésel, sus ventajas, desventajas y cuál puede ser la mejor opción según tus hábitos de conducción.
¿Cómo funciona un motor de gasolina y uno diésel?
Principales diferencias en el sistema de combustión
Aunque ambos tipos de motor tienen el mismo objetivo, convertir energía química en movimiento, su funcionamiento interno es diferente.
- En los motores de gasolina, el encendido se produce mediante una chispa eléctrica, generada por las bujías.
- En los motores diésel, la combustión se origina por la alta compresión del aire, que alcanza temperaturas lo suficientemente elevadas como para inflamar el combustible sin necesidad de chispa.
Rendimiento energético y comportamiento en la conducción
Esta diferencia hace que el motor diésel sea más eficiente, ya que aprovecha mejor la energía del combustible y necesita menos para generar el mismo movimiento. Según estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), esta eficiencia puede suponer entre un 15% y un 20% de ahorro de combustible en trayectos prolongados o de carretera. Por su parte, los motores de gasolina destacan por ofrecer una conducción más suave, silenciosa y con respuesta más rápida, ideales para entornos urbanos o de uso ocasional.
Consumo y rendimiento: ¿Qué combustible ofrece mayor eficiencia?
El consumo es uno de los factores más importantes al elegir vehículo, y aquí las diferencias son claras:
- El diésel ofrece mayor autonomía y un consumo más bajo en conducción a velocidad constante o en trayectos largos.
- La gasolina tiene un consumo ligeramente superior, pero su rendimiento es más óptimo en desplazamientos cortos en tráfico urbano.
Si realizas más de 20.000 km al año, el diésel suele ser más rentable a largo plazo. Si por otro lado, conduces principalmente en ciudad, el motor gasolina te proporciona mayor comodidad, menor mantenimiento y un comportamiento más ágil.
¿Cuál contamina más: gasolina o diésel?
Emisiones globales (CO2)
Responder a esta pregunta requiere diferenciar entre emisiones globales (CO2) y contaminación local (partículas y gases).
Los motores diésel emiten menos dióxido de carbono (CO2) por kilómetro, lo que los hace más eficientes en términos de cambio climático.
Contaminación local (NOx y partículas)
Sin embargo, los motores diésel librean más óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas sólidas, que afectan directamente a la calidad del aire.
Los motores de gasolina, por su parte, producen mayor cantidad de CO2, pero se generan menos contaminantes locales, especialmente en los modelos de última generación equipados con filtros de partículas y sistemas de inyección directa mejorados.
Según el Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT), la diferencia entre ambos se ha reducido significativamente gracias a las normas Euro 6 y Euro 7, que establecen límites mucho más estrictos en las emisiones de vehículos nuevos.
Además, la introducción de biocarburantes avanzados y combustibles sintéticos (e-fuels) está ayudando a reducir la huella de carbono de ambos tipos de combustible sin necesidad de modificar los motores actuales.
Durabilidad, mantenimiento y coste de uso
El motor diésel está diseñado para soportar mayores presiones y temperaturas, lo que le otorga una vida útil más larga y un rendimiento más estable con el paso del tiempo. Sin embargo, su mantenimiento es más costoso debido a la complejidad de los sistemas de inyección y filtrado de partículas.
El motor de gasolina tiene una vida útil algo menor, pero ofrece revisiones más sencillas y baratas. Es ideal para quienes buscan menores costes operativos y trayectos más cortos.
En resumen:
- Diésel: más duradero y eficiente para grandes trayectos o uso profesional.
- Gasolina: más práctico, económico y silencioso para uso urbano o mixto.
¿Qué combustible conviene más según tu conducción?
Consejos según el tipo de trayecto
Elegir el tipo de combustible adecuado no solo influye en el consumo, sino también en la experiencia de conducción y el mantenimiento a largo plazo.
| Tipo de conductor/ uso del vehículo | Recomendado | Motivo principal |
| Trayectos urbanos y cortos (menos de 15.000 km/año) | Gasolina | Mayor comodidad, respuesta rápida y mantenimiento económico. |
| Conducción mixta (15.000-25.000 km/año) | Depende del vehículo | Ambos pueden ser válidos; elige según consumo y emisiones. |
| Largos recorridos o uso profesional | Diésel | Consumo reducido, autonomía superior y motor más resistente. |
Si aún no tienes claro qué combustible utiliza o necesita tu vehículo, te recomendamos leer nuestro artículo sobre tipos de combustible según tu vehículo, donde explicamos cómo identificarlo y qué opciones existen actualmente en el mercado.
El Ministerio para la transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) señala que el ahorro real depende también del estilo de conducción y de un mantenimiento preventivo adecuado.
¿Por qué varía el precio de la gasolina y el diésel?
Factores que influyen en el precio
El precio de los combustibles es un tema de gran interés para los conductores, y su evolución depende de múltiples factores más allá del coste del petróleo.
En España, tanto la gasolina como el diésel están influenciados por:
- El precio internacional del crudo (Brent), que marca la base del coste del producto.
- El tipo de cambio euro-dólar, ya que el petróleo se compra en dólares.
- Los impuestos, que representan una parte importante del precio final al consumidor.
- Los costes de refinado, distribución y comercialización, que varían según la temporada, la demanda y el tipo de combustible.
- Los requerimientos de incorporación de biocombustibles, que obligan a incluir un porcentaje mínimo de componentes renovables en el total del producto final. Estos porcentajes y criterios de composición varían año a año según la normativa vigente y forman parte del coste del combustible, influyendo directamente en su precio final. En los próximos años, los objetivos de contenido renovable en el transporte continúan aumentando, situándose en torno al 14% a partir de 2026.
Cuánto del precio final son impuestos
A pesar de que históricamente el diésel ha sido más económico, esta diferencia se ha reducido en los últimos años debido a la evolución fiscal y a los costes asociados a su menos demanda y a mayor control ambiental.
Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y del Boletín Petrolero de la Unión Europea, alrededor del 45% del precio final del litro de gasolina o diésel corresponde a impuestos (IVA e Impuestos Especial sobre Hidrocarburos).
En consecuencia, las fluctuaciones del mercado internacional del petróleo afectan solo a una parte del precio, mientras que el resto depende de factores internos, como la fiscalidad o la capacidad de refino, que pueden variar según el país y el contexto económico.
¿Qué opción es más sostenible a largo plazo?
El futuro de la movilidad pasa por la eficiencia energética y la descarbonización del transporte.
La Unión Europea, mediante el Pacto Verde Europeo y la nueva Directiva de Eficiencia Energética (UE 2023/1791), ha fijado el objetivo de alcanzar la neutralidad climática en 2050, reduciendo progresivamente el uso de combustibles fósiles.
Esto impulsará el desarrollo de combustibles bajos en carbono, como los biocarburantes avanzados o los combustibles sintéticos (e-fuels), fabricados a partir de hidrógeno verde y CO2 capturado.
Estos nuevos combustibles permitirán seguir utilizando motores de combustión con menor huella de carbono, actuando como puente hacia una movilidad más sostenible.
La elección en entre gasolina o diésel depende de tus necesidades, el uso del vehículo y la importancia que des a la eficiencia y la sostenibilidad.
- Si valoras confort, mantenimiento bajo y trayectos cortos, el motor gasolina es la mejor opción.
- Si realizas largas distancias, transporte o conducción intensiva, el diésel te proporcionará mayor autonomía y durabilidad.
Ambos combustibles evolucionan hacia fórmulas más limpias y sostenibles, apoyadas por la innovación tecnológica y el compromiso del sector energético.
En Nieves Mobility, trabajamos para ofrecer soluciones que impulsen la eficiencia energética, la movilidad sostenible y el consumo responsable, acompañando a nuestros clientes en la transición hacia un futuro energético más limpio y equilibrado.

