En un contexto marcado por la necesidad de optimizar recursos, contener (e incluso) bajar costes, y cumplir objetivos de sostenibilidad, reducir el consumo energético se ha convertido en una prioridad estratégica para muchas empresas a nivel económico y competitivo.
En este artículo veremos cómo podemos optimizar el consumo energético de nuestra empresa, desde una perspectiva técnica y estructurada, para avanzar hacia un modelo más eficiente y sostenible que, además, nos permita ahorrar en un gasto fijo.
Haz una auditoría energética
Para poder tomar decisiones, es imprescindible conocer cómo y dónde se consume la energía. Una auditoría energética es un análisis exhaustivo del consumo de energía de un edificio, proceso o sistema, que nos ayuda a identificar oportunidades de ahorro y optimización con el objetivo de mejorar la eficiencia energética.
Las empresas con una plantilla por encima de los 250 empleados están obligadas a realizar una auditoría energética cada 4 años, de acuerdo con el Real Decreto 56/2016 sobre eficiencia energética. Sin embargo, una auditoría energética no es útil solo para empresas con un volumen de trabajadores tan elevado, y muchas otras pueden beneficiarse de conocer con detalle su consumo, y mejorar sus instalaciones y/o procesos para que puedan ser más eficientes.
Implanta un sistema de gestión energética (ISO 50001)
Tras realizar una auditoría energética y conocer los principales focos de consumo, el siguiente paso estratégico es implementar un Sistema de Gestión Energética (SGEn) que permita actuar sobre esos datos con un enfoque estructurado, continuo y medible.
La norma ISO 50001 proporciona el marco internacional para implantar ese sistema y gestionar la energía con el mismo rigor que se gestiona la calidad (ISO 9001) o el medio ambiente (ISO 14001).
Un SGEn no es una medida puntual, sino un sistema basado en la metodología “Planificar – Hacer – Verificar – Actuar” que integra la eficiencia energética en la operativa diaria de una empresa, y que establece un ciclo de mejora constante.
Mejora tecnológica: moderniza tus instalaciones
Este punto puede variar mucho en función de la actividad de la empresa. Sin embargo, muchas empresas siguen utilizando herramientas o equipos básicos en cualquier local, oficina o nave, que son obsoletos o poco eficientes.
Algunas mejoras con alto retorno, y que podemos aplicar a prácticamente cualquier edificio, local o nave, son:
- Sustitución de iluminación por tecnología LED.
- Instalación de sensores de presencia y reguladores de luz.
- Renovación de sistemas de climatización (HVAC) y motores.
- Aislamiento térmico en naves, oficinas o instalaciones técnicas.
Esta inversión tiene un retorno apreciable desde el primer día, y que puede amortizarse poco a poco gracias al ahorro que supone.
Apuesta por el autoconsumo y las energías renovables
Las instalaciones solares fotovoltaicas para empresas permiten generar parte de la energía que la actividad necesita mediante energía renovable y limpia, reduciendo la dependencia de la red y el impacto de los precios, además de minimizar el impacto medioambiental.
En Nieves Energía hemos ayudado a muchas empresas y comunidades a reducir su factura y optimizar su consumo eléctrico gracias a la instalación de paneles fotovoltaicos.
Aprovecha los incentivos y monetiza tu ahorro
Desde 2023, España cuenta con el sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE). Cada kWh de ahorro certificado puede convertirse en ingresos adicionales mediante su venta a las comercializadoras obligadas.
Esto supone un incentivo adicional para ahorrar energía mediante buenas prácticas como las comentadas anteriormente, ya que se puede obtener beneficio de cada kWh ahorrado.
Involucra a tu equipo: eficiencia compartida
Aunque pueda parecer que no tenga incidencia en el consumo eléctrico de una empresa, una parte del consumo energético depende directamente del comportamiento del personal y del uso que hagan de las instalaciones. Por eso, es clave:
- Formar y sensibilizar al equipo de forma que sea consciente de la necesidad de ahorro energético y pueda participar en el proceso.
- Establecer rutinas de apagado y control tanto a nivel personal como colectivo, mediante el uso de sistemas de domótica o checklists.
- Nombrar responsables energéticos internos que controlen temas como la iluminación o la climatización.
- Incentivar con objetivos compartidos estableciendo objetivos medibles y realistas, que puedan tener recompensa para mantener al equipo motivado.
Cuando la eficiencia energética se integra en la cultura empresarial, el impacto es duradero.
Controla, mide y mejora continuamente
El uso de plataformas de monitorización permite detectar anomalías, ajustar consumos y validar el efecto de las medidas implantadas. El control energético en tiempo real es hoy una herramienta de gestión imprescindible.
Solo estableciendo KPIs medibles y analizando resultados con frecuencia podemos comprobar la evolución de las medidas implantadas, y se pueden aplicar correcciones o mejoras al plan previsto.
Solicita la ayuda de profesionales
Una planificación inteligente de la inversión permite recuperar la inversión en meses o pocos años, pero eso requiere la participación de profesionales que puedan proporcionar información veraz y fiable.
Conocer las mejores tarifas, las necesidades de potencia reales, y obtener tarifas personalizadas según la operativa de la empresa, siempre de la mano de profesionales especializados, supone un ahorro real desde el primer momento.
La eficiencia energética como ventaja competitiva
Reducir el consumo energético no es solo una medida de ahorro. Es una estrategia empresarial clave para anticiparse a cambios normativos, posicionarse frente a clientes e inversores, y ganar eficiencia operativa. Todo esto, mientras construyes un modelo energético inteligente, responsable, y personalizado.
En Nieves Energía, ayudamos a empresas, comunidades y administraciones a transformar su consumo. Desde la auditoría inicial hasta la implementación de soluciones de eficiencia, autoconsumo, optimización de costes o gestión de CAEs, te acompañamos en cada paso para que tu energía trabaje a favor de tu rentabilidad, sostenibilidad y competitividad.
