El transporte de combustibles es una actividad estratégica para la economía y, al mismo tiempo, una de las más reguladas debido a los riesgos que puede suponer para la seguridad y el medio ambiente.
Los camiones cisterna y otras infraestructuras logísticas que intervienen en el movimiento de carburantes deben cumplir una amplia batería de normativas ambientales y de seguridad. Estas normativas no solo buscan reducir los riesgos de accidentes o vertidos, sino también garantizar que el sector avance hacia un modelo más sostenible.
La tendencia de los últimos años hacia modelos productivos más amigables con el medio ambiente, han hecho que el sector se actualice para poder cumplir con estas nuevas normativas. En este artículo veremos cuáles son, y cómo han influido en el transporte de combustible.
Normativas medioambientales recientes con impacto en el transporte de combustible
El transporte de combustibles no solo debe garantizar seguridad en carretera, sino también cumplir con un marco ambiental cada vez más exigente. La Unión Europea ha desarrollado diferentes normativas que buscan reducir las emisiones contaminantes, limitar los riesgos ambientales de la manipulación de carburantes y avanzar hacia la neutralidad climática.
Algunas de estas normas afectan directamente a los vehículos de transporte por carretera, mientras que otras se centran en instalaciones y operaciones logísticas (como terminales o puntos de carga y descarga), o forman parte de un marco climático transversal que condiciona a toda la cadena de suministro energético.
Normativa Euro VI
La normativa Euro VI, vigente desde 2013 hasta la futura aplicación de la nueva Euro 7, fija los límites de emisiones contaminantes (NOx, partículas, monóxido de carbono e hidrocarburos) para vehículos de transporte. Esta normativa obligó a muchas empresas y profesionales del transporte a renovar su flota con camiones menos contaminantes, con el objetivo de reducir drásticamente los óxidos de nitrógeno y las partículas. También supuso un incremento en el coste de mantenimiento, a cambio de una mejora en el rendimiento y el consumo.
Los principales aspectos para destacar de la normativa son:
Reducción de contaminantes respecto a Euro V
- NOₓ: de 2,0 g/kWh (Euro V) a 0,4 g/kWh (−80 %).
- Partículas (PM): de 0,02 g/kWh a 0,01 g/kWh (−50 %).
- Introducción de límite en número de partículas (PN), no solo masa, para controlar las más ultrafinas.
Tecnologías obligatorias
- SCR (Reducción Catalítica Selectiva) con AdBlue para reducir NOₓ.
- Filtros de partículas diésel (DPF) de alta eficiencia.
- EGR (recirculación de gases de escape) optimizada en algunos fabricantes.
Pruebas más realistas
- Introducción de ensayos de emisiones en condiciones reales de conducción (PEMS, Portable Emissions Measurement Systems).
- Ensayos tanto en banco de motor como en carretera.
Durabilidad y conformidad
- Los límites deben cumplirse durante 700.000 km o 7 años en vehículos pesados (categoría N3 >16 t y M3 >7,5 t).
- Requisitos de diagnóstico a bordo (OBD) para detectar fallos en los sistemas anticontaminación.
Otros contaminantes regulados
Monóxido de carbono (CO), hidrocarburos totales (THC) y metano (CH₄).
La futura normativa Euro 7
La normativa Euro 7, aprobada en 2023 y con entrada en vigor prevista para julio de 2027 en vehículos pesados, supondrá un antes y un después en el transporte de combustibles por carretera. Su objetivo es endurecer más los límites de emisiones contaminantes y ampliar el alcance de la regulación a nuevos factores que hasta ahora no estaban controlados.
Entre los principales cambios destacan:
- Límites de emisiones más estrictos: reducción aproximada del 50 % en óxidos de nitrógeno (NOₓ) y del 20 % en partículas (PM) respecto a Euro VI, además de la inclusión de nuevos contaminantes como metano (CH₄), óxido nitroso (N₂O), hidrocarburos no metánicos (NMOG) y formaldehído.
- Partículas ultrafinas bajo control: por primera vez, se contabilizan las emisiones de partículas desde 10 nanómetros (PN10), cuando hasta ahora el límite estaba en 23 nm.
- Pruebas en condiciones reales (RDE): ya no se evaluará solo en laboratorio, sino también en trayectos cortos, arranques en frío y situaciones de conducción real.
- Emisiones no procedentes del escape: la Euro 7 regula también las partículas liberadas por frenos y neumáticos, reconociendo que son una fuente relevante de contaminación urbana.
- Mayor durabilidad de cumplimiento: los vehículos pesados deberán mantener los niveles de emisiones durante más tiempo, hasta 15 años o 875.000 km en las categorías superiores, frente a los 7 años o 700.000 km de Euro VI.
- Monitorización a bordo: será obligatorio el uso de sistemas de medición de consumo y emisiones (OBFCM), con prohibición de dispositivos de manipulación.
- Durabilidad de baterías en eléctricos e híbridos enchufables: se establecen mínimos de capacidad que deben mantenerse durante varios años o kilómetros, garantizando que los vehículos de bajas emisiones sean realmente sostenibles a largo plazo.
Sistema de Comercio de Emisiones de la UE (EU ETS y ETS II)
El EU ETS es el principal instrumento de la Unión Europea para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Funciona como un mercado en el que las empresas deben comprar derechos por cada tonelada de CO₂ emitida.
- Hasta ahora cubría sectores como electricidad, siderurgia, aviación y marítimo.
- Con la reforma de 2023 se ha creado el ETS II, que incluirá el transporte por carretera y calefacción a partir de 2027.
- Esto significa que las empresas de transporte de combustibles tendrán que contabilizar y pagar por sus emisiones de CO₂, lo que encarecerá las operaciones con flotas más contaminantes.
Esto puede incrementar el coste logístico por la compra de derechos de emisión, pero también incentivar para renovar flotas hacia camiones impulsados con biocombustibles, electricidad, o GNL.
Directiva SEVESO III (2012/18/UE)
Aunque la directiva SEVESO III no está directamente relacionada con las emisiones, sí regula la prevención y control de accidentes graves que impliquen sustancias peligrosas, como puede ser el combustible.
- Se centra en sustancias como hidrocarburos, gasóleo, gasolina y productos químicos.
- Obliga a instalaciones y operadores a realizar informes de seguridad y planes de actuación ante accidentes que puedan dañar al medio ambiente.
- Supone mayor trazabilidad y controles en operaciones de carga y descarga de camiones cisterna.
Impacto en el transporte de combustibles:
- Requiere que las empresas logísticas tengan protocolos coordinados con terminales y autoridades locales.
- Refuerza la responsabilidad ambiental en caso de accidente durante operaciones de transporte.
Legislación sobre compuestos orgánicos volátiles (COV) y recuperación de vapores
Los combustibles liberan compuestos orgánicos volátiles (COV) durante su transporte, especialmente en operaciones de carga y descarga. Para reducir estos impactos, la UE aprobó la Directiva 94/63/CE (y posteriores actualizaciones).
Esta directiva:
- Obliga a implementar sistemas de recuperación de vapores en terminales y estaciones de servicio (Stage I y Stage II Vapour Recovery).
- Los camiones cisterna deben estar equipados para la conexión hermética con estos sistemas.
- Reduce emisiones que contribuyen al ozono troposférico y a la contaminación atmosférica urbana.
Impacto en el transporte de combustibles:
- Adaptación técnica de cisternas para cumplir con los sistemas de recuperación.
- Mayor inversión en equipos de carga/descarga.
- Disminución de la huella ambiental de la logística del combustible.
Directiva Marco de Residuos (2008/98/CE)
La Directiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, conocida como Directiva Marco de Residuos, establece el marco legal para la gestión de residuos en la Unión Europea, incluidos los residuos peligrosos que genera el transporte y manipulación de combustibles.
Esta directiva tiene como objetivo la protección del medio ambiente y de las personas mediante la correcta gestión de residuos.
Jerarquía de residuos
- Prevención (evitar la generación de residuos).
- Preparación para la reutilización.
- Reciclado.
- Otro tipo de valorización (ej. energética).
- Eliminación (última opción).
Principio de “quien contamina paga”
- El productor del residuo (en este caso, una empresa transportista de combustibles que genera aguas contaminadas, lodos, filtros usados, etc.) es responsable de su correcta gestión y de los costes asociados.
Responsabilidad ampliada del productor
- Las empresas no solo deben entregar los residuos a un gestor autorizado, sino también garantizar la trazabilidad y disponer de documentación que acredite el tratamiento final.
Definición y control de residuos peligrosos
- Clasificación específica para residuos con propiedades inflamables, tóxicas o contaminantes, entre los que se incluyen los derivados del transporte de combustibles.
- Las empresas dedicadas al transporte de combustible pueden gestionar residuos peligrosos, de acuerdo a esta directiva:
- Aguas contaminadas procedentes de la limpieza de cisternas o fugas.
- Lodos y sedimentos acumulados en depósitos y tuberías.
- Filtros de absorción y materiales contaminados usados en operaciones de carga/descarga.
- Restos de envases y embalajes contaminados con carburantes.
El marco regulatorio ambiental en Europa es cada vez más exigente y afecta de lleno al transporte de combustibles de forma directa e indirecta: desde la obligación de reducir emisiones hasta la gestión segura de residuos y vapores, pasando por el pago de derechos de carbono o la implantación de protocolos frente a accidentes. Adaptarse a estas normativas no es una opción, sino una condición indispensable para operar con garantías en un sector estratégico y de alto impacto.
En este contexto, Nieves Mobility se posiciona como un partner de confianza para el transporte de combustibles por carretera. Nuestra experiencia, el cumplimiento estricto de la normativa europea y nacional, y la apuesta por soluciones logísticas más sostenibles nos permiten ofrecer un servicio seguro, eficiente y alineado con los objetivos de descarbonización.
